Una maquina que sin duda necesitaba

Hace tiempo que decidí trabajar desde casa, a la empresa en la que trabajo no le importó y a mí desde luego me venía muy bien. Iba a ser madre y me gustaba la idea de seguir trabajando y al mismo tiempo cuidar de mi pequeña, al principio lo pensé mucho antes de solicitarlo ya que no estaba segura de si podía ser compatible, igual la niña no me dejaba del suficiente tiempo para poder hacer mi trabajo cada día y temía que repercutiera en mi expediente laboral. Aún con todos mis miedos me lancé de lleno evidentemente dispuse de mis cuatro meses de baja por maternidad y después solo tuve que traerme la oficina a mi casa, el despacho ya lo tenía montado tenía todo el mobiliario de oficina pertinente para poder trabajar de manera cómoda, tan solo debía ponerme una tarde y hacer el pedido que necesitaba en cuanto a material de oficina se refiere, no lo dudé y acudí a selfpaper mi jefe lleva mucho tiempo comprando allí el material de oficina y la verdad que estamos muy contentos con los resultados, por lo que no me quedaba ninguna duda.

Pues debo decir que a pesar de mis miedos mi hija ha sido muy buena y me ha dejado trabajar, es un lujo poder hacerlo desde casa porque puedo pasar más tiempo con ella, no tengo que delegar en nadie y si te administras bien los tiempos se puede llevar muy bien. Lo que pasa que llevo muy mal lo del orden, ya en la antigua oficina me pasaba lo mismo, siempre con la mesa desordenada con papeles tirados en el suelo, y a pesar de estar en mi casa tengo siempre la papelera que no me cabe ni un solo papel, es más la niña se viene a mi mesa muchas veces como es muy grande se pone en un ladito y se pone a dibujar, gasta un montón de folios que sumados a los míos hacen un total de casi un saco de basura lleno. Desde luego hecho mucho de menos mi trituradora de papel, en la oficina la tenía y parecía que el orden llegaba cuando la utilizaba, he sabido que en internet se pueden comprar destructoras de papel baratas a ver si las encuentro pronto y por fin hago que mi despacho parezca una oficina de verdad en la que reine por un momento el orden que tanto me gusta.

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